CRISTINA LARCO. Wayra Warmi
Viento de Mujer.
Tan solo por gusto, soñé que volaba.
Que era un ave de rosados plumajes remontando cielos, la tierra y el espejo del agua.
Soñé el futuro. Una bandada, un vértice de vuelos, de azules esperanzas y el viento era mujer a favor de los sueños...
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El desierto se me abre con sus lumbres Trocitos de porcelana antigua, alambres oxidados, astillas de exóticas maderas venidas de un lugar lejano, de un lejano tiempo Violácea es la llaga de la botella que descubro, ha de tener mas de cuarenta años bajo el implacable sol, sobre las arenas del pueblo abandonado Todo debe retornar al origen El cristal a la arena la arena a la simiente de las estrellas las estrellas al agujero oscuro al umbrío útero que anida la palabra la palabra, como era en el principio y no había nada, debe hacerse verbo, debe hacerse amor...
El aire escasea y me pesa el aire y la hojarasca. Aquí, en esta torre de piedra, la Apacheta, se bifurcan los caminos y me libero de la pesada carga. Cierro los ojos , elevo una oración a la madre sagrada. Agradezco sus designios Con el aguayo repleto en la memoria, trashumante ahora marcho. He de ser como la loba , la trapera, la warmi que recoge sedimentos y para bien o para mal, los revive con un canto. Todo ha de volver al origen.
Es Agosto, un coyuyo en el cielo anuncia el descanso
Tienes frío Mama, tienes hambre? Son pocas las pasturas y tantas las señaladas que ya no quedan rebaños.
Pacarina ...Escasean semillas para dejar en tus surcos y un invencible mano vierte sal en la aguada
Es la hora de los sueños Mama pacha, Mama quilla, Mama riti, Mama cocha, Madre de las Candelas y los senderos oscuros.....
Es hora de que duermas, corazón adentro, de antarcas, abierta al universo, con el sueño leve que tenemos las mujeres....
Mas ¿Como he de velarte?. Abandoné el telar y se acabaron las mantas. Hace frío Escarcha se ha vuelto en mis ushutas, la ocarina del viento. He perdido el camino violentas nevazones han borrado tus huellas Soy culpable...... Ahora nada tengo,quizá una esperanza detrás de las montañas y no puedo cruzar. Favoréceme Madre Tierra He traido en mis chuspas un poco de aguardiente, una piedra de cuarzo, tres hojitas de coca, papeles de arcoiris para tu despacho.
Hoy tan sólo pido, que una garganta andina se trague mis tristezas y las transforme en lluvia para limpiar las aguadas, que tu vientre reciba el óvulo del verbo, que lo fecunde, que le otorgue amarillos plumajes, que haga volar su alma hasta el árbol de fuego, para, cuando despiertes, esta amarga simiente que me dejó el amor encuentre la primavera convertida en retama.. Y un ramo en mis cabellos y un vuelo en mis ushutas el verbo renacido y una tibia manta detrás de las montañas. CRISTINA LARCO